Malt Mill Whisky
Malt Mill es una de las grandes destilerías perdidas del whisky escocés: una pequeña y ahora legendaria operación de Islay construida por Sir Peter Mackie dentro del emplazamiento de Lagavulin en 1908. Creada después de que Mackie perdiera los derechos para vender Laphroaig, estaba destinada a producir un estilo de whisky similarmente turboso, con sus propios alambiques y un lugar marcadamente individual en la historia del whisky de Islay.
Aunque de corta duración según los estándares del whisky escocés, Malt Mill ha adquirido una reputación desproporcionada. La producción continuó hasta principios de la década de 1960, y el destilado de la destilería se utilizó principalmente en blends como White Horse y Mackie's Ancient Scotch en lugar de establecerse como un single malt regular por derecho propio. Esa rareza, combinada con la inusual historia de fondo de la destilería, ha convertido a Malt Mill en un nombre de culto entre entusiastas y coleccionistas.
Hoy en día, Malt Mill se recuerda menos como una marca con una gama viva que como un capítulo desaparecido de la historia del whisky de Islay. El nombre conlleva una fascinación particular porque se sitúa en el punto de encuentro de la rivalidad, la invención y la escasez: una destilería perdida cuyos vestigios supervivientes aún mantienen un estatus casi mítico en el whisky escocés.