El Blended Malt Scotch Whisky es uno de los términos que suenan más modernos en el whisky escocés, aunque el estilo en sí es mucho más antiguo de lo que sugiere el nombre. La categoría se refiere a un Scotch whisky elaborado combinando dos o más single malt Scotch whiskies de diferentes destilerías. Hasta noviembre de 2011, este estilo se describía más comúnmente como vatted malt, pero el término legal actual es ahora Blended Malt Scotch Whisky. Como todo Scotch whisky, debe ser destilado y madurado en Escocia, madurado en barricas de roble durante al menos tres años, y embotellado con una graduación mínima del 40% ABV.
El cambio de terminología fue controvertido, y muchos destiladores y entusiastas consideraron que "blended malt" corría el riesgo de confundir a los consumidores al hacer que la categoría sonara demasiado similar al Blended Scotch Whisky, que contiene tanto whisky de malta como de grano. Aun así, la distinción legal es clara: un Blended Malt Scotch Whisky contiene únicamente single malt Scotch whiskies, sin whisky de grano en la mezcla.
Para muchos bebedores de whisky, el blended malt sigue siendo una de las categorías de Scotch más interesantes: capaz de combinar la individualidad de los single malts de diferentes destilerías mientras ofrece un nivel de complejidad y equilibrio que se distingue tanto del single malt como del Scotch mezclado convencional.